Día 82: La #Realidad de una #Relación de #Hermanos basada en #Miedos

Publicado: septiembre 2, 2012 en Uncategorized
Etiquetas:, , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Cita 6: “Es interesante ya que actualmente activo tal personaje, cuando leo blogs, cuando escribo, cuando hablo – es como el programa actualizado, pero en esencia es el mismo, es decir, veo la imagen de mi hermano mirándome, y entonces comienzo a observarlo mientras tengo el backchat ‘me va a decir que deje de hablar estupideces’ y siento miedo a que me diga algo en cuanto a lo que hablo/hago, entonces experimento ansiedad al realmente no saber si lo va a decir o no, y claramente quiero que no lo haga – y si lo hace… pues experimento irritación, y de hecho como consecuencia comienzo a juzgarlo: ‘es un ignorante, ni siquiera entiende lo que hablo’ / ‘el nunca va a cambiar’ / lo único que busca es joderme’.”

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido existir en y como la imagen de mi hermano poniéndome atención a lo que hago/digo/canto, sin haberme dado cuenta de que es un punto de abuso el intentar controlar la realidad, en términos de qué es lo que hará mi hermano, y que el miedo no es justificación para tal imagen, es un punto de manipulación y no hay igualdad como expresión en tal posesión, y asimismo al dejarme llevar por tal imagen suprimo mi propia expresión en y como el respiro aquí, en donde claramente el miedo que potenciaba tal imagen es sino el miedo a ser juzgado como una expectativa de lo hago o digo – nosotros mismos creamos nuestras propias percepciones y juicios de acuerdo a nuestros miedos y creencias sobre uno mismo, por ende me doy cuenta de cómo es que nos poseemos en nuestro propio miedo a ser juzgados, en donde claramente tal juicio indica que hay algo que creemos de nosotros mismos que nos impulsa a temer el juicio, y donde claramente entonces no estamos totalmente aquí respirando, sino en la cinematografía mental de la imaginación a través del miedo.

En el momento y cuando me veo en y como la imagen de una persona poniéndome atención al momento de hablar/cantar – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no apoyo mi expresión en y como el respiro al momento de poseerme por una imagen, y que claramente no hay un apoyo a la expresión de uno mismo como Vida al momento de intentar controlar lo que sucederá a través de una imagen, es decir, es absolutamente interés personal en nombre del miedo a ser estúpido.

Me comprometo a mi mismo a detener toda imagen de manipulación de la realidad, permaneciendo aquí en y como el respiro y tomando responsabilidad de cada uno de los miedos que me impulsan a poseerme por tales imágenes, y dentro de esto, a mostrar que usamos el miedo como una excusa y/o justificación para intentar controlar la realidad, y el reflejo de nuestro intento de control en y como cada imagen se ve reflejado en lo que perseguimos, la felicidad, el control, el poder, la autoridad, para así no tener que enfrentar el miedo que permitimos dentro y como nosotros mismos que nos impulsa a buscar controlar la realidad física, el cual es abuso en si mismo.

Me doy cuenta de cómo es que suprimía el miedo de ser juzgado por lo que hago/digo con el deseo de llamar la atención.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido existir en y como el backchat ‘me va a decir que deje de hablar estupideces’, sin haberme dado cuenta de que la verdadera estupidez es intentar predecir/controlar lo que mi hermano me va a decir, y por ende es inaceptable intentar controlar qué es lo que va o no hacer mi hermano, y por ende me doy cuenta de cómo es que intentamos predecir el futuro con nuestros pensamientos por miedo a las creencias que tenemos de nosotros mismos, es decir, miedo a que se manifiesten, sin habernos dado cuenta que nosotros mismos las manifestamos – somos responsables de todo y cuanto existe aquí, nuestras experiencias las creamos nosotros mismos.

En el momento y cuando me ven y como el backchat ‘me va a decir que deje de hablar estupideces’ – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no me apoyo a mi mismo a estar aquí en y como el respiro al momento de intentar predecir el futuro, y asimismo que al poner mi atención en qué es lo que podría suceder sólo hay una consecuencia, y es el miedo, y si el miedo se manifiesta, irritación, así que, no tiene sentido permitirme a mi mismo creer qué es lo que va a suceder en el futuro.

Me comprometo a mi mismo a detener todo intento de predecir el futuro a través de pensamientos, dándome cuenta de qué miedo impulsa tales pensamientos permaneciendo aquí en y como el respiro, y dentro de esto, a mostrar que el futuro es sólo medible de acuerdo a quienes somos aquí y de acuerdo a las decisiones que tomamos – un pensamiento jamás predecirá el futuro, ya que en los pensamientos simplemente perseguimos nuestro interés personal en nombre del miedo, y es hora de detener tal abuso – es hora de tomar responsabilidad del abuso que estamos aceptado y permitiendo, nada ni nadie lo hará por nosotros.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido temer que mi hermano juzgue como estúpido lo que hago/digo, sin haberme dado cuenta de que la única manera para temer que mi hermano juzgue como estúpido lo que hago o digo es creyendo de mi mismo que aquello que hago o digo es estúpido, en donde claramente no me considero a mi mismo como expresión de uno mismo, sino que implica separación de uno mismo a través de miedo, en donde realmente es hora de terminar con ello, el punto es que tal miedo surge de la expectativa como intento de control de la realidad en base a una creencia sobre mi mismo, por ende, si mi expectativa es que mi hermano juzgará como estúpido lo que hago digo, claramente estoy reflejando mi propia creencia de aquello que hablo o digo como estúpido – es hora de terminar el juicio sobre uno mismo.

En el momento y cuando me veo temiendo que mi hermano juzgue como estúpido lo que hago/digo – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no me apoyo a mi mismo a existir aquí en y como el respiro al momento de poseerme por las expectativas e intento de control del futuro, y que claramente aquello que temo que juzguen de mi es fiel reflejo de las creencias que tengo sobre mi mismo, por ende:

Me comprometo a mi mismo a detener toda creencia sobre mi mismo, estableciéndome en y como el respiro, entendiendo que la creencia implica una definición, y que quienes somos como vida no está definido por nada más que la vida en si misma, y dentro de esto, a mostrar que abusamos de nosotros mismos al momento de creer algo de nosotros mismos, ya que quienes somos es una certeza como el respiro como la vida, como lo físico, lo real, por ende, toda creencia es deliberadamente no querer ver lo que está como uno mismo – y eso es un abuso, y así decidimos temer nuestras propias creencias y abusar de la vida – ahora no queremos renunciar a nuestro interés personal porque no queremos enfrentar nuestros miedos – es hora de tomar responsabilidad, el abuso inevitablemente tiene que terminar.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido existir en y como ansiedad por no saber si mi hermano reaccionará o no a lo que hago/digo, sin haberme dado cuenta de que aquello que hago y digo es uno mismo, por ende no tiene sentido separarme de mi mismo como lo que hago o digo por crear expectativas de cómo reaccionará otra persona, entonces, lo que realmente se es que todo y cuanto hago y digo es uno mismo, y que estoy respirando aquí, por ende, hora de terminar con las expectativas – me doy cuenta de que la duda sólo puede existir si una expectativa existe, y la expectativa sólo puede existir si una creencia sobre uno mismo existe.

En el momento y cuando me veo ansioso por no saber si una persona reaccionará a lo que digo o hago – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no me apoyo a mi mismo a crear una efectividad y permanencia en y como el respiro al crear expectativas y dudas sobre cómo reaccionará una persona, ya que el dudar implica no tener una certeza, y la certeza que todos tenemos es que estamos aquí, por ende el no tener una certeza es decir, tener una duda, entonces implica no aplicar la certeza como uno mismo en y como el respiro.

Me comprometo a mi mismo a detener toda duda de cómo reaccionará una persona, simplemente estando aquí y tomando responsabilidad de mi mismo en y como cada momento de respiro, y dentro de esto, a mostrar que la consecuencia de la expectativa es la duda, y que de la duda nos abdicamos a nosotros mismos del respiro aquí, pre-ocupándonos de qué sucederá o no, en vez de vivir aquello que sucede aquí en cada momento de respiro, y que no hemos querido ver qué está sucediendo realmente, sino que simplemente queremos perseguir el futuro como la esperanza de que todo estará bien, sin darnos cuenta de que estamos abusando de la Tierra y de nosotros mismos al no entender que lo que está aquí es el verdadero valor, la VIDA.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido querer que mi hermano no reaccione por lo que digo o hago, sin haberme dado cuenta de que es un abuso intentar controlar a alguien y que claramente uno mismo es quien decide si reaccionar o no, por ende, me doy cuenta de que intentamos controlar la realidad de acuerdo a nuestro propio interés para evitar enfrentar nuestros miedos creados por las creencias sobre nosotros mismos.

En el momento y cuando me veo queriendo que una persona no reaccione por lo que digo o hago – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que uno mismo es quien decide reaccionar, y que no considero la vida en igualdad al intentar controlar la reacción de una persona a través mero berrinche mental.

Me comprometo a detener todo deseo de controlar la realidad, permaneciendo aquí en y como el respiro, y dándome a mi mismo y a los demás la oportunidad de expresarnos a nosotros mismos – y asistiendo a los demás como a uno mismo a darse cuenta de si mismos en consideración de lo que es mejor para todos, y dentro de esto, a mostrar que todo deseo de controlar la reacción de alguien es un abuso en si mismo basado en miedo, y que no hay justificación para el miedo, ya que tal miedo es la consecuencia de lo que hemos aceptado y permitido, por ende tal consecuencia no termina hasta que tomamos responsabilidad y lo corregimos, nada ni nadie va a tomar responsabilidad de nuestros miedos, así que es hora de terminar el abuso.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido irritarme cuando mi hermano juzga lo que hago/digo, sin haberme dado cuenta de que tal irritación es mero berrinche mental al no obtener lo que quiero como control de una situación o persona, es decir, por querer que mi hermano no juzgue lo que hago o digo, entonces si lo hace, he ahí el berrinche mental de la irritación, por ende:

En el momento y cuando me veo irritado al momento en que una persona reacciona o juzga lo que hago o digo – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no hay una consideración uno mismo como uno e igual al crear un berrinche mental por no poder controlar lo que otra persona hace o dice y temer que lo haga, ya que tal berrinche implica el haber querido controlar la expresión de otro ser, lo cual es totalmente inaceptable.

Me comprometo a mi mismo a detener toda irritación por una persona juzgando o reaccionando a lo que hago o digo, caminando todo punto en el cual he intentado controlar la realidad o la expresión de un ser, y dentro de esto, a mostrar que la irritación existe al momento en que nuestros deseos no son llenados/completados, y que dejarnos llevar por tal irritación es por ende nuestro acto de venganza deliberada para reflejar nuestra irritación en los demás, y es así como simplemente creamos ‘interacción’ de experiencias energéticas como la irritación, en vez de comunicarnos en consideración de lo que es mejor para todos por igual como vida.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido juzgar como ignorante a mi hermano por no entender lo que hablo en inglés al momento en que juzga como estúpido lo que hablo en inglés, sin haberme dado cuenta de que ni juzgarme ni no saber inglés nos puede hacer estúpidos, que de hecho, no somos ni más ni menos por cuanto sabemos o cuanto hacemos, sino que estamos todos aquí por igual por ende somos uno e iguales como quienes realmente como lo físico, la vida.

En el momento y cuando me veo juzgando a una persona por no entender lo que le hablo al irritarme – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no estoy considerando la vida en igualdad al momento de juzgar a alguien por no entender, por ende:

Me comprometo a mi mismo a mantenerme en y como el respiro al momento de hablar con alguien, y expresarme a mi mismo de acuerdo a lo que puedo en y como el momento, y dentro de esto a mostrar que sólo podemos entender si así lo decidimos, y por ende si vemos que alguien no está entendiendo, simplemente podemos tomar un gran respiro y continuar expresándonos a nosotros mismos, es decir, detener toda expectativa.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido creer que mi hermano nunca va a cambiar, sin haberme dado cuenta de que no hay una posibilidad de cambio al momento de dar por sentado que no va a cambiar, y que de hecho cambiar es una decisión, por ende uno mismo es quien decide, uno mismo es quien enfrenta las consecuencias de las decisiones que tomamos.

En el momento y cuando me veo creyendo que alguien no va a cambiar al irritarme – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no tiene sentido creer que alguien no va a cambiar como berrinche por irritarme, en lo cual claramente no me apoyo a mi mismo a expresarme a mi mismo incondicionalmente en consideración de lo que es mejor para todos.

Me comprometo a mi mismo a detener toda creencia al comunicarme con una persona, permaneciendo aquí en y como el respiro y tomando responsabilidad de todas mis creencias a través de perdón a uno mismo, y dentro de esto, a mostrar que creamos suficientes creencias sobre alguien al momento de hablar con una persona, en vez de escuchar incondicionalmente y expresarnos a nosotros mismos en y como el respiro.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido culpar a mi hermano que lo único que busca es joderme, sin haberme dado cuenta de que en realidad buscamos abdicar nuestra propia responsabilidad de tomarnos personal aquello que nos dicen y que claramente no hay manera de que alguien nos joda, es decir, simplemente nos jodemos a nosotros mismos, la única manera para joder a alguien, es que lo acepte y permita, por ende es hora de terminar la jodienda a uno mismo.

En el momento y cuando me veo culpando a otra persona por mi propia reacción – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que no estoy realmente tomando responsabilidad de mi reacción al momento de culpar alguien, ya que uno mismo es responsable de su propia reacción, por ende no hay justificación para no tomar responsabilidad.

Me comprometo a mi mismo a detener toda culpa hacia mi mismo y hacia los demás, usándola como herramienta para ver todo punto en el cual resisto tomar responsabilidad de mi mismo, y dentro de esto, a mostrar que toda culpa que proyectamos hacia alguien es sino una excusa para no tomar responsabilidad de nosotros mismos, de nuestras propias reacciones, y de nuestros propios miedos, y de que realmente no queremos ver que somos responsables de nuestras reacción, es decir, no es que alguien nos haga reaccionar, en lo absoluto, sino que nosotros mismos aceptamos y permitimos la reacción – y así, para corregir tal reacción es requerido tomar responsabilidad de nosotros mismos a través de perdón a uno mismo y una corrección en consideración de lo que es mejor para todos por igual como VIDA.

Disfruten.

via Blogger http://vidaunoeigual.blogspot.com/2012/09/dia-82-la-realidad-de-una-relacion-de.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s